Esta obra incluye: "Frankenstein o el moderno Prometeo" de Mary W. Shelley; "Augustus Darvell" (fragmento) de Lord Byron, "El vampiro" de John William Polidori, y cartas, diarios y fragmentos de los tres autores y de Percy B. Shelley.
El año 1816 ha pasado a la historia de la literatura por la legendaria estancia en Villa Diodati de Percy Bysshe Shelley, Mary Wollstonecraft Godwin (Mary W. Shelley), Claire Clairmont (hermanastra de Mary), Lord Byron y su médico John William Polidori. Allí, tras la lectura de una antología de cuentos de fantasmas alemanes traducidos al francés, Byron propuso que cada uno de ellos escribiera un relato. Y así nacerían Frankenstein, Augustus Darwell o El vampiro.
Tanto por la singularidad de sus protagonistas como por su relevancia literaria y, sobre todo, por la influencia que ese verano de 1816 tendría en la literatura de los años (y siglos) venideros, resulta de un especial interés poder leer todos juntos los textos que se generaron durante aquellas semanas. Este volumen reúne no sólo la edición definitiva de Frankenstein o el moderno Prometeo de 1831, enriquecida con la reseña que del mismo escribiera Percy W. Shelley en el momento de su publicación, y los textos de Byron y de Polidori, sino también una selección de diarios y cartas de los diversos protagonistas. Elementos éstos que, junto con las notas biográficas sobre sus autores y la completa cronología que los acompaña, permitirán al lector de nuestros días adentrarse en el ambiente y las circunstancias que los condicionaron. Y, sin duda, admirar la imaginación y el valor de esos jóvenes que fueron capaces de bucear en esa zona oscura que todos llevamos dentro y sacar de ella algunos de los más imborrables mitos modernos.
Una obra creada a partir de un encuentro que reúne relatos y autores que han pasado a la categoría de clásicos de la literatura del terror.
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John William Polidori
John Williams (1922-1994) es de esos autores a los que uno llega por recomendación de alguien o por una circunstancia fortuita. Autor de pocos libros y de vida tranquila, Williams trabajó como profesor universitario durante casi toda su vida y, aunque fue un autor leído en su tiempo y que incluso ganó el National Book Award por su novela El hijo de César en 1973, ha sido en estos últimos años cuando su nombre ha agarrado más fuerza y sus libros, más lectores.
Lamentablemente sus novelas son únicamente cuatro; y la primera de ellas, Nothing But the Night, fue despreciada por su autor poco después de su publicación en 1948, lo que nos deja solo tres lecturas: Butcher’s Crossing, Stoner y El hijo de César, que hoy se encuentran en varios idiomas –incluido el español- pero que en su momento fueron tan mal publicitadas que es casi milagroso que hayan pasado a una segunda edición.
stonerfinLa más famosa de todas es Stoner —hoy considerada una especie de novela de culto—, que narra la vida de John Stoner, un hijo de campesinos que en 1910 entra a la universidad de Misuri a estudiar agricultura pero que al poco tiempo cambia de rumbo cuando descubre su gusto por la literatura y su vocación como profesor universitario. Una novela un tanto triste sobre un idealista que aspira a triunfar en el amor y en su trabajo, pero que –sin poder evitarlo- ve cómo su matrimonio y su ascendente carrera como profesor se precipitan al despeñadero. “Al cabo de un mes él supo que su matrimonio era un fracaso; al cabo de un año abandonó toda esperanza de que fuera a mejorar. Aprendió a callarse y dejó de imponerle su amor”, se lee en la primera parte de la novela. El mismo sentimiento de decepción va a estar presente en la relación de Stoner con los otros profesores y sus alumnos, aunque el autor siempre negó el carácter triste del protagonista. “Creo que es un verdadero héroe”, dijo John Williams en una entrevista: “Mucha gente que ha leído la novela piensa que Stoner tuvo una vida triste y mala. Yo creo que tuvo una muy buena vida. Él estaba haciendo lo que quería hacer, sentía la importancia del trabajo que estaba realizando. Su trabajo le dio un tipo de identidad y lo hizo ser lo que era”.
Al igual que el protagonista de Stoner, Williams fue profesor universitario durante casi toda su vida
Al igual que el protagonista de Stoner, John Williams también fue profesor universitario durante casi toda su vida. Nacido en Texas en 1922 y nieto de campesinos, el escritor se enamoró de la literatura en la secundaria y, tras servir en el ejército durante la II Guerra Mundial, obtuvo un doctorado en literatura en la misma Universidad de Misuri que aparece retratada en la novela. Poeta y novelista, Williams trabajó como profesor de escritura creativa de la Universidad de Denver durante 30 años, donde observó que “varios alumnos tenían la idea de que cada obra de ficción tenía que reflejarlos a ellos”, aunque para él la ficción debía llevarte a otra cosa. “Alguien le preguntó a Ford Madox Ford cuál era el valor de la novela, y él dijo ‘te permite conocer a tu vecino’. Creo que esa definición es buena”, dijo Williams poco antes de jubilarse.
Tras su muerte en 1984 el obituario del New York Times destacó más su faceta de poeta y académico que la de novelista, aunque con los años este desaire ha sido reivindicado, y hoy sus novelas –especialmente Stoner– están teniendo un éxito inesperado en varias partes del mundo. Un éxito que ha llegado gracias a las recomendaciones de boca a boca, a algunas elogiosas críticas y a reediciones de sus novelas –como la que ahora realiza editorial Fiordo en Argentina y que en Chile distribuye Hueders- que salvaron a Williams de pasar al olvido, como sí le ocurrió al protagonista de su novela Stoner, a quien ni sus colegas profesores, “que no le profesaban mayor estima cuando vivía, pocas veces hablan ahora de él”.