Millie hizo de su afición por los insectos su profesión y es conservadora en el Museo de Ciencias Naturales. Su objetivo es convertirse en la nueva directora del departamento y si algo tiene claro es que no puede distraerse con los ojos azul marino del ceñudo —pero atractivo— astrónomo que trabaja con ella.
Finn no pretende ser un cascarrabias. Solo hace lo posible por cumplir con su trabajo mientras intenta superar la pérdida de su hermana y cuidar de sus sobrinas. No tiene tiempo para naderías y, desde luego, lo que menos le conviene es dejarse cautivar por la fulgurante sonrisa de Millie
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Jillian Meadows
Me encanta escribir historias románticas que se sientan como un cálido y acogedor abrazo. Que te hagan sonreír, reír y sonrojarte. Que te den esa sensación de emoción y mariposas en el estómago que todos buscamos en una historia de amor.
Si esa es tu onda, ¡bienvenido! ¡Me alegra mucho que estés aquí!
Vivo en Michigan con mi esposo, mis cuatro hijas traviesas, dos perros inquietos y mi adicción al agua con gas. Cuando no estoy escribiendo, me pueden encontrar devorando una novela romántica, jugando juegos de mesa o disfrutando del aire libre con mi familia.